bascula de baño
Última actualización: 25 julio, 2021

En la actualidad, los inhibidores del apetito se conciben como la solución a enfermedades como la obesidad, una enfermedad que ha alcanzado tintes epidémicos. También se consideran una alternativa perfecta para perder peso de forma rápida, sustituyendo así una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable.

A medida que los trastornos alimenticios se han expandido por el mundo, ha crecido el interés de los investigadores por conocer cómo se regulan las sensaciones que gobiernan las conductas alimentarias del ser humano. Es aquí donde entran en juego productos farmacológicos como los inhibidores del apetito.




Lo más importante

  • El consumo de alimentos depende de ciclos alternantes de hambre y saciedad. La existencia de desregulaciones en las sensaciones del hambre y el apetito, ha abierto la posibilidad a la manipulación farmacológica de las mismas, a fin de lograr una conducta alimentaria equilibrada (1).
  • El boom que ha supuesto la delgadez como imagen de éxito social en las redes sociales y otros medios, ha derivado en la búsqueda de «remedios milagrosos» con los que conseguir una pérdida de peso rápida e intensa a cualquier precio.
  • El consumo generalizado de inhibidores del apetito puede resultar altamente peligroso cuando no se tiene en consideración la evidencia científica, la seguridad y los resultados a medio y largo plazo (2).

Lo que debes saber sobre los inhibidores del apetito

Se calcula que un 80% de los españoles que quieren adelgazar gastan una media de 60 euros mensuales en todo tipo de tratamientos y que el gasto total asciende a 2.050 millones de euros. Lo que se desprende de estos datos es la existencia de un gran desconocimiento, por parte de la población, acerca de lo que realmente implica la ingesta no medicada y controlada de los mismos. Por ello, te explicamos lo que debes saber sobre los inhibidores del apetito.

comida saludable

La opción más saludable para bajar de peso comienza con una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras así como carne y pescado. (Fuente: lark; nTZOILVZuOg / unsplash)

¿Qué es un inhibidor del apetito?

Se trata de un fármaco, hormona u alimento que disminuye el apetito. Como consecuencia de su consumo, se da una menor ingesta de alimentos, que puede verse reflejada en una pérdida de peso.

Existe un rango muy alto de productos que disminuyen el apetito o que favorecen la pérdida de peso, entre los que encontramos:

¿Qué es? ¿Qué efectos tiene?
Diuréticos y laxantes No son productos para adelgazar, solo se recomienda su uso por causa de salud Facilitan la lubricación del tracto intestinal para facilitar la expulsión de las heces, o bien aumentando su volumen.
Inhibidores de la absorción de grasas Producto de dietética que impide que el cuerpo no metabolice ni absorba la grasa de los alimentos El proceso de pérdida de peso podrá realizarse más rápidamente que de manera convencional. .
Inhibidores del apetito La gran mayoría son lo que consideramos «pastillas para adelgazar», compuestos por la pectina y el glucomano Su excesiva presencia de fibra contribuye a dar sensación de saciedad.

¿Cómo funciona un inhibidor del apetito?

La principal zona del sistema nervioso central involucrada en la regulación de las sensaciones del hambre es el hipotálamo. Este acoge la señalización neurohormonal que regula el apetito, la saciedad, y las interacciones de las diferentes regiones del cerebro involucradas en la conducta alimentaria del hombre.

Los inhibidores del apetito, entonces, se encargan de regular el apetito actuando en el hipotálamo. Así, definen el inicio y la finalización de la comida en cada frecuencia de alimentación (3).

Los fármacos que inhiben el apetito funcionan de varias maneras, por ejemplo:

  • Suprimiendo el apetito
  • Alterando el metabolismo
  • Inhibiendo la absorción de calorías

¿Es aconsejable el consumo de inhibidores del apetito?

Un estudio reciente concluye que estas sustancias van en contra del verdadero tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria. Lo recomendado es seguir un tratamiento real de estas enfermedades. Uno destinado a conseguir, mediante la reeducación, un cambio en los hábitos alimentarios, un aumento de la actividad física diaria y la creación de un estilo de vida saludable.

Expertos científicosUniversidad de Liverpool
«Esta clase de fármacos no tienen ventajas duraderas para la salud y el bienestar, porque solo tratan las consecuencias biológicas de la enfermedad y no las causas psicológicas importantes del sobreconsumo y la ganancia de peso.»

¿Qué efectos tienen los inhibidores del apetito en nuestro organismo?

La pérdida de peso está asociada con la mejoría de otros factores de riesgo, como la presión arterial, la sensibilidad insulínica y la dislipemia. De manera general, el diseño de los fármacos inhibidores del apetito para el tratamiento de la obesidad, se establece según las siguientes consideraciones (4):

  • Reducir la ingestión calórica.
  • Disminuir la absorción intestinal de grasas.
  • Aumentar la pérdida de calor (termogénesis).
  • Estimular la apoptosis del tejido adiposo y/o la generación de nuevos adipocitos.

A continuación, hemos creado una tabla para reflejar las ventajas y desventajas de la utilización de los inhibidores del apetito.

Ventajas
  • Sensación de saciedad
  • Disminución de la ingesta de comida
  • Reducción de peso rápida
Desventajas
  • Efectos secundarios en la persona: el tránsito intestinal puede resentirse
  • Suelen reaccionar mal con otros medicamentos o sustancias como alcohol, antialérgicos, antitusivo
  • Peligroso para la salud mental

¿Se necesita receta médica para consumir inhibidores del apetito?

Se aconseja que los complementos alimenticios, vitaminas y productos similares sean recetados por un médico, ya que los incluirá dentro de un tratamiento. Por lo general, la indicación médica del tratamiento farmacológico de la obesidad tiene lugar cuando la dieta y actividad física no consiguen una pérdida ponderal superior al 10% del peso.

Por otra parte, son muchas las personas acuden a la farmacia en búsqueda de suplementos para bajar de peso. Es importante saber que muchos suplementos contienen medicamentos, mientras que otros, vitaminas y minerales. Por lo tanto, la mayoría de ellos requiere de receta médica, aunque no todos (5).

¿Los inhibidores del apetito combaten la ansiedad por la comida?

El tratamiento farmacológico de trastornos de la alimentación, a través de inhibidores del apetito, no debería ser ni la primera ni la única opción terapéutica. Esto es debido a que, en ocasiones, la ansiedad por la comida puede ser reflejo de enfermedades como la bulimia.

La persona bulímica suele tener una ingesta grande de alimentos sin control. Posteriormente, el atracón suele generar un sentimiento de culpa, pero será expulsado mediante el vómito o por la evacuación producida por los laxantes o enemas. Esta es la manera en la que muchos sienten que se deshacen de la culpa, la angustia y la ansiedad del atracón. La ansiedad por la comida debería ser, en todo caso, tratada por un profesional, ya que este podrá determinar con exactitud el mejor remedio para lo que está causando dicha ansiedad.

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Los inhibidores del apetito tienen son efectivos para la bajada de peso, sin embargo tienen otros efectos perjudiciales de los que se debe tomar conciencia.(Fuente: i-yunmai; 5jctAMjz21A / unsplash)

Consumo de inhibidores del apetito: Riesgos y alternativas

Como se ha explicado, se han desarrollado muchos fármacos que influyen en el comportamiento sobre la ingestión, la absorción de nutrientes y la eliminación energética. Muchos de estos agentes se han asociado a efectos adversos graves, entre ellos: la euforia y los efectos aditivos de la anfetamina, la hipertensión arterial y los efectos arritmogénicos de los fármacos adrenérgicos, los efectos sobre las válvulas cardiacas, entre otros (6).

Enfermedades cardiacas y neurodegenerativas

Los efectos negativos en la salud por la ingesta de inhibidores del apetito pueden ser serios e incluso permanentes. En el mundo, dos de los problemas que más agravan a la sociedad en general son la obesidad y el sobrepeso.

Hay datos que mencionan que, si estas enfermedades están presentes, existe un mayor riesgo de enfermedades como:

  • Eventos cardiovasculares y taquicardias
  • Insuficiencia cardiaca y lesiones vasculares en el corazón
  • Carcinomas
  • Enfermedades neurodegenerativas

Adicciones y enfermedades mentales

Los fármacos anorexígenos, como los inhibidores del apetito, pueden causar también dependencia química, alteraciones del sueño, irritabilidad, palpitaciones y empeoramiento de la hipertensión arterial. Además, su consumo está relacionado con la incidencia aumentada de depresión, crisis de ansiedad y pánico (7).

cinta y píldoras

La recomendación médica es lo más importante al tratar con temas relacionados con subidas y bajas de peso. (Fuente: Polekhina; GBxx3vkK3fA / unsplash)

Trastornos de la conducta alimentaria

Debido al auge de las redes sociales, los casos de anorexia han aumentado exponencialmente en todo el mundo. La enfermedad se manifiesta en cinco de cada mil mujeres, que intentan llegar a ese canon de belleza ideal e inalcanzable. Entre las dolencias psiquiátricas, la anorexia nerviosa se sitúa entre las que presentan una elevada tasa de mortalidad a largo plazo.

También nos encontramos con enfermedades como la obesidad. Considerada un problema de salud pública, que reduce la esperanza de vida. Ya que es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cánceres y desarrollo de diabetes tipo 2. Una de las peores consecuencias que lleva consigo el consumo de inhibidores del apetito, es el aumento de los trastornos de la conducta alimentaria.

Alternativas al consumo de inhibidores del apetito

El consumo de inhibidores del apetito no debe ser considerado como la primera opción a la hora de reducir peso. Como alternativa, una mayor participación de proteínas alimentarias en tu dieta diaria puede inducir la saciedad temprana. De esta manera, se reducen sensiblemente las cantidades ingeridas de alimentos, haciendo posible la regulación del peso corporal.

A la hora de perder peso, los especialistas recomiendan una combinación de hábitos alimenticios sanos y ejercicio físico. Se aconseja tener una dieta variada, que sea rica en frutas y verduras, así como un habitual equilibrio en el consumo de pescado y carne. Además se recomienda realizar, al menos, un par de horas de actividad física moderada, como caminar a un ritmo medio o nadar un par de kilómetros.

Los complementos alimenticios pueden ayudar en tratamientos a largo plazo, si somos conscientes de que estos no son más que una ayuda y no el mecanismo fundamental para adelgazar.

Conclusión

El consumo de inhibidores del apetito se trata de un asunto complejo, por lo que se debe acudir a los profesionales en la materia. Como se ha explicado a lo largo del artículo, estos productos pueden traer resultados, como las bajadas de peso rápidas y efectivas. Sin embargo, un uso desmedido y no aconsejado de ellos puede tener graves efectos secundarios, causando riesgos para la salud mental y física de los pacientes.

Nuestra recomendación es que, si tu objetivo es bajar de peso, primero consideres qué es lo que puedes cambiar de tu dieta. Asimismo, es importante que puedas planificar una rutina de ejercicio semanal, ya que así te sentirás mucho mejor contigo mismo. Y recuerda, lo más importante es ser paciente y contante porque solo con esfuerzo se obtienen los mejores resultados.

(Fuente de la imagen destacada: Rakin: 28467769/ 123rf)

Referencias (7)

1. Ochoa C, Muñoz G. HAMBRE, APETITO Y SACIEDAD. Revista Cubana de Alimentación y Nutrición.
Fuente

2. G.P. de Villar N, Loria V, Monereo S. Tratamientos «alternativos» de la obesidad: mito y realidad. Medicina Clínica. V. 2003.
Fuente

3. Londoño-Lemos ME. Tratamiento farmacológico contra la obesidad.
Fuente

4. Fernández G,V., J HIGA. Pharmacological treatment of obesity. PA AP Presion Arterial Revista de Hipertension Para la Atencion Primaria 2006(43):43-54.
Fuente

5. Núñez-Hernández VJ, Vargas-Cerero EA, Sánchez-Madrigal J, Jaramillo E, Martínez-Navarro J, Nava A. Nociones sobre fisiología del apetito. Apetito y hambre. El Residente.
Fuente

6. Castro Betancourt M. Trastornos de la conducta alimentaria: Los gramos que pesan en la mente [Internet]. Pontificia Universidad Javeriana.
Fuente

7. Cabral Barros JA. New tendencies in medicalization. Ciência & Saúde Coletiva 2008 04;13:579-587.
Fuente

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Revisión sistemática
Ochoa C, Muñoz G. HAMBRE, APETITO Y SACIEDAD. Revista Cubana de Alimentación y Nutrición.
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Artículo clínico
G.P. de Villar N, Loria V, Monereo S. Tratamientos «alternativos» de la obesidad: mito y realidad. Medicina Clínica. V. 2003.
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Artículo de revisión
Londoño-Lemos ME. Tratamiento farmacológico contra la obesidad.
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Artículo científico
Fernández G,V., J HIGA. Pharmacological treatment of obesity. PA AP Presion Arterial Revista de Hipertension Para la Atencion Primaria 2006(43):43-54.
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Revisión
Núñez-Hernández VJ, Vargas-Cerero EA, Sánchez-Madrigal J, Jaramillo E, Martínez-Navarro J, Nava A. Nociones sobre fisiología del apetito. Apetito y hambre. El Residente.
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Trabajo de final de grado
Castro Betancourt M. Trastornos de la conducta alimentaria: Los gramos que pesan en la mente [Internet]. Pontificia Universidad Javeriana.
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Artículo médico
Cabral Barros JA. New tendencies in medicalization. Ciência & Saúde Coletiva 2008 04;13:579-587.
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