pareja entrenando
Última actualización: 3 julio, 2021

Son muchas las inquietudes respecto a las contracciones musculares que padecen aquellos que se lesionan a menudo o practican algún deporte exigente. Existe gran confusión respecto al tipo de dolencias que podemos sufrir en los músculos, tal vez, por la falta de previsión o interés.

En este artículo aprenderemos qué es una contracción muscular, qué lesiones derivadas son las más comunes y cómo debemos de prevenirlas y actuar en caso de que se nos presente una. ¿Estás listo? ¡Comenzamos!




Lo más importante

  • Para poder movernos, nuestros músculos se tensan y se relajan constantemente, interactuando con las articulaciones sinoviales.
  • Existen ciertos problemas asociados al movimiento muscular, debido a diversas causas que no podemos ignorar y que tal vez necesiten tratamiento.
  • Las contracciones musculares involuntarias y las contracturas son los problemas más frecuentes. En muchos casos, resultan dolorosas y problemáticas.

Lo que debes saber sobre las contracciones musculares

La contracción muscular es el movimiento mediante el cual el músculo se retrae y se acorta. Siendo más técnicos, la estructura del tejido muscular está formada principalmente por dos proteínas, llamadas miosina y actina. La miosina es capaz de anclarse a los filamentos de actina y tirar de ellos, provocando la contracción muscular.

Sin embargo, es necesario que al inicio del proceso exista una corriente eléctrica a través de una neurona y que acabe finalizando en los receptores de la fibra muscular, generando el movimiento (1). A lo largo de este artículo, comprenderás todo lo que necesitas saber sobre las contracciones musculares. Así cómo la prevención de lesiones asociadas a este movimiento y cómo combatirlas.

chica estirando

Los músculos de las piernas están especialmente sometidos a muchas contracciones al realizar deportes, especialmente atletismo. (Fuente: progressman: 46082228/ 123rf)

¿Qué tipos de contracciones musculares existen?

Existen varios tipos de contracciones musculares, que se clasifican según la resistencia que se ofrezca para concluir el movimiento. Siguiendo este criterio, tenemos a los siguientes tipos (1):

  • Contracciones isotónicas: En estos dos tipos de contracciones, a pesar de que el músculo se alargue o se acorte, la tensión producida es la misma. Reconocemos dos variantes:
  • Contracción concéntrica: En este tipo de contracción, la cantidad de fuerza realizada por el músculo es mayor a la resistencia externa ofrecida. En consecuencia, el músculo se contrae y se acorta. A modo de ejemplo, se produce al levantar una mancuerna, llevándola hasta el hombro. Esto provoca la contracción del bíceps.
  • Contracción excéntrica: Es el movimiento contrario al supuesto anterior. La cantidad de fuerza ejercida es menor a la resistencia, provocando que el músculo se alargue. Un ejemplo de esta situación sería, siguiendo con el ejemplo anterior, llevar la mancuerna hasta abajo, alargando el músculo.
  • Contracciones isométricas: Se produce tensión en los músculos, pero estos no modifican su longitud. Es debido a que la resistencia ejerce la misma presión sobre ellos. Por ejemplo, estamos empujando un mueble pesado y no lo conseguimos.
  • Contracciones auxotónicas: Es una combinación de las contracciones isotónicas (concéntricas y excéntricas) e isométricas. Un ejemplo muy claro sería cuando usamos las gomas para hacer ejercicios. Estiramos una goma, produciendo fuerza con los brazos (isotónica concéntrica) Y llegamos al límite del movimiento. Así, no logramos estirarla más (esométrica) para destensarla y devolverla al estado inicial retrayéndola (isotónica excéntrica).
  • Contracción ecocéntrica: Se dan de forma simultánea contracciones concéntricas y excéntricas a la vez. Sin embargo, se produce en dos músculos diferentes. Por tanto, es necesario que un solo músculo actúe sobre dos articulaciones al mismo tiempo. De esta manera, provoca el acortamiento de una parte del músculo que compensa el alargamiento de la otra parte. Por ejemplo, el movimiento simultáneo que se produce en la cadera y en la rodilla al correr.
  • Contracciones isocinéticas: Se producen las contracciones a una velocidad constante, ya que la resistencia depende de nuestra propia aceleración. A menor velocidad de movimiento, menor resistencia y viceversa. Este tipo de contracción es el que se produce, por ejemplo, cuando nadamos.

¿Qué es una contracción muscular involuntaria?

Las contracciones involuntarias, también llamadas calambres o rampas, son espasmos súbitos de algún músculo. suelen producirse durante un estado de reposo o después de realizar algún tipo de ejercicio físico.

El músculo se contrae y se tensa durante algunos segundos o minutos, generando malestar y dolor. Como resultado, imposibilita en algunas ocasiones la distensión o relajación del mismo. Los calambres son bastante frecuentes y dolorosos en muchos casos, pero no se consideran una lesión grave. Suelen producirse normalmente en (2):

  • Brazos
  • Manos
  • Abdomen
  • Muslos
  • Pantorrillas
  • Pies

Como ejemplo, podemos recordar la sensación de malestar que hemos sentido alguna vez mientras estábamos estirados en la cama y el gemelo se nos ha tensado y desplazado, haciendo presión hacia la zona posterior de la rodilla.

¿Por qué se producen las contracciones musculares involuntarias y quiénes se ven más afectados?

Son muchas las posibles causas de los calambres musculares. Hemos indicado las causas más frecuentes (5):

  • Sobretensión en el músculo
  • Deshidratación
  • Compresión de los nervios a raíz de un problema del sistema nervioso, como una lesión en la médula espinal o el pinzamiento de un nervio en el cuello o la espalda
  • Niveles bajos de electrolitos, como magnesio, potasio o calcio
  • Falta de riego sanguíneo en la zona afectada
  • Situación de embarazo
  • Efectos secundarios de algunos medicamentos
  • Someterse a diálisis

Tal y como se ha comprobado, cualquier persona puede sufrir calambres musculares. Sin embargo, existen ciertos colectivos más propensos a padecerlos. Entre ellos (2):

  • Personas mayores
  • Atletas
  • Mujeres embarazadas
  • Personas con algunas afecciones médicas específicas, como patologías que afectan a la tiroides o al sistema nervioso
  • Personas obesas

¿Qué es una contractura muscular?

Una contractura muscular es una contracción dolorosa del músculo afectado que no se mitiga con el reposo. Se puede prolongar durante un periodo largo de tiempo: desde unos cuantos días, hasta muchos meses después. Las contracturas se pueden originar de diversas maneras, pero hacemos especial hincapié en diferenciarlas de dos formas distintas (3):

  • Contracturas traumáticas: Han sido originadas por un traumatismo externo que ha afectado al músculo y lo ha dañado, inflamándolo.
  • Contracturas no traumáticas: No han sido provocadas por contusiones externas. Se deben a tensión muscular y a ciática, entre otras causas.

En cualquier caso, en una contractura la zona se tensa y se hincha, provocando un dolor persistente. También reduciendo la movilidad e impidiendo realizar actividades físicas con el músculo afectado.

chica haciendo ejercicio

Una mala contracción muscular puede molestarnos y entorpecer nuestros movimientos. (Fuente: mangostar: 92141120/ 123rf)

Principales diferencias entre calambres y contracturas musculares

Ya sabes que significa sufrir una contracción muscular involuntaria y una contractura muscular. Ahora, vamos a dejarte con una tabla comparativa donde explicamos las principales diferencias entre estas dos molestas lesiones:

Calambre Contractura
Dolor, sensación Dolor punzante y sensación de inmovilidad en el músculo afectado Dolor moderado en el músculo afectado durante el movimiento o al ser presionado
Duración Segundos o minutos tras sufrirlo Prolongada durante el tiempo, de unos pocos días hasta varios meses después
Tratamiento Estiramientos lentos para recuperar poco a poco el músculo, aplicar calor Hielo para aliviar la hinchazón, analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares

Detallaremos con mayor extensión los tratamientos que podemos aplicar en ambas dolencias más adelante.

Tratamiento y prevención de las contracciones musculares

Ya sabemos distinguir un calambre muscular de una contractura. En la siguiente sección, atenderemos de qué maneras podemos aliviar y curar estas dos molestas lesiones, así como prevenirlas.

chica estirando

Es muy importante calentar y hacer los estiramientos adecuados antes de realizar nuestra sesión de entrenamiento para prevenir lesiones. (Fuente: magiceyes: 52160116/ 123rf)

¿Cómo calmar y prevenir los calambres musculares?

Por lo general, no se necesita tratamiento para los calambres musculares. De todos modos, hay algunas formas de prevenir y tratar las rampas que han demostrado ser eficaces. De entre todas aquellas destacamos las siguientes (2):

  • Calentar y realizar los estiramientos pertinentes antes de entrenar algún deporte o realizar ejercicio físico en general. Es la técnica más efectiva para prevenir los calambres, puesto que preparamos a nuestro cuerpo para una actividad física. También es importante realizar estiramientos antes de colocarnos en la posición en la que solemos sufrir rampas. Por ejemplo, antes de acostarnos en la cama.
  • Hidratarnos adecuadamente con agua. También existen en el mercado algunas bebidas indicadas para deportistas que nos ayudan a recuperar los nutrientes perdidos, como los electrolitos.
  • Se pueden realizar masajes específicos para casi todos los músculos donde nos puede dar una contracción muscular involuntaria. Nos puede servir para aliviar el dolor y recuperar el músculo. Sin embargo, si no sabes cómo se realiza, no te recomendamos que lo intentes por ti mismo o podrías agravar el problema. Si estás en un terreno de juego o gimnasio, un fisioterapeuta formado podría dártelo.
  • Aplicar calor local cuando el músculo está tenso, ayudará a relajarlo. Si el músculo está adolorido, el hielo te ayudará a bajar la inflamación y el dolor.
  • En las farmacias hay ciertos medicamentos, como miorrelajantes y antiinflamatorios, empleados para prevenir los calambres. Sin embargo, normalmente necesitan prescripción médica. Consulta a tu médico si son recomendados para ti.

¿Cómo prevenir y aliviar una contractura muscular?

Para aliviar una contractura muscular, hay varias cuestiones a tener en cuenta. Como las causas no siempre son iguales, tendremos que tratar la lesión de forma diferente en cada caso. Las formas de aliviar y curar una contractura muscular se resumen en los siguientes puntos (3):

  • Antes de realizar ejercicio, es necesario estirar y calentar adecuadamente para prevenir la aparición de contracturas.
  • Aplicar hielo si la zona está inflamada para aliviar la hinchazón y mitigar el dolor.
  • Tomar medicamentos que reduzcan el dolor y la hinchazón. A pesar de que algunos necesitan prescripción médica, los más recomendables son:
    – Analgésicos: Paracetamol (600 mg/2-3 veces al día), ácido acetilsalicílico (0,5-1 g/2-3 veces al día).
    – Antiinflamatorios: Ibuprofeno (600-1.200 mg/día), Naproxeno (500 mg/ 3 veces al día)
    Relajante muscular: Diazepam (5-10 mg/día)
  • Usar bandas o vendas kinesiológicas. Estas tiras adhesivas de colores, también llamadas bandas neuromusculares, son un tipo de vendaje que se coloca en la piel sobre la zona afectada por la contractura para reducir el dolor. Estas bandas son efectivas contra las molestias musculares leves, al mismo tiempo que no restan movilidad en el movimiento. Además, mejoran la circulación del riego sanguíneo, así como la de los fluidos linfáticos de la zona afectada.
    Puedes aplicarte estos vendajes de forma que haya tirantez y mejore el movimiento mecánico del músculo en la dirección deseada. O bien sin tirantez para notar una mejora en la circulación (4).
Los medicamentos y las dosis mencionadas son solamente orientativas y en ningún caso pueden basarse como justificación para automedicarse. Recomendamos siempre acudir a nuestro médico para informarnos sobre el tratamiento más adecuado para nosotros.

¿Cuándo deberíamos acudir a nuestro médico?

Como ya sabes, las dos lesiones que hemos tratado en este artículo son normalmente inofensivas y suelen redimir con el paso del tiempo. Sin embargo, hay circunstancias anómalas en las que el dolor persiste y se nos presenta la necesidad de visitar a nuestro médico de cabecera. Vamos a ver cuáles son estas causas.

Si sufrimos calambres musculares, deberíamos contactar con un profesional en caso de que (5):

  • Sean muy intensos
  • Se produzcan con mucha frecuencia
  • No mejoren con estiramientos ni bebiendo líquidos
  • Persistan en el tiempo
  • Aparezcan con hinchazón, enrojecimiento o sensación de calor
  • Se produzca una fuerte debilidad muscular

Si son contracturas musculares lo que sufrimos, se convierte en una opción acudir al fisioterapeuta u osteópata si tenemos los siguientes síntomas (3):

  • Sensación de adormecimiento o cosquilleo en la zona afectada
  • Dolor intenso, que no conseguimos aliviar mediante el descanso
  • Dolor e inflamación severa, fruto de una caída o contusión
  • Dificultad para orinar, debilidad, adormecimiento de la zona afectada y falta de sensibilidad. También fiebre o pérdida de peso sin motivo por el hábito alimentario

Conclusión

Terminamos este artículo habiendo aprendido un poco más sobre estas lesiones musculares leves. Como hemos mencionado en algunas ocasiones, tanto las contracciones musculares involuntarias como las contracturas no son dolencias graves. Sin embargo, debemos ser cautos a la hora de valorar si necesitamos visitar a nuestro médico.

Esperemos que la información aquí compartida te haya sido de utilidad para tener más claros ciertos aspectos de dichas lesiones. Comparte este artículo si te ha resultado interesante y coméntanos si te fue de ayuda.

(Fuente de la imagen destacada: magiceyes: 53157166/ 123rf)

Referencias (5)

1. Javier Alberto Bernal Ruiz y Rebeca Piñero Mosquera; "La fuerza y el sistema muscular en la Educación Física y el Deporte"; Wanceulen Editorial Deportiva S.L.; 2006
Fuente

2. Javier Maquirriain y Marcelo J. Merello; "Abordaje clínico del deportista con calambres musculares"; Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, Buenos Aires; Diciembre 2005
Fuente

3. J.C. Duró Pujol; “Contracturas, calambres y agujetas" Vol. 36, Núm. 4; Departamento de Medicina (Reumatología), Universidad Autónoma de Barcelona; septiembre del 2000
Fuente

4. Leopoldo David Montiel Guerrero; Comparación de fuerza isocinética en deportistas con y sin aplicación de kinesiotape; Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Organización Deportiva; Marzo 2019
Fuente

5. Martin P Schwellnus; "Causas de los Calambres Musculares Asociados al Ejercicio (EAMC): ¿Control Neuromuscular Alterado, Deshidratación o Agotamiento de Electrolitos?"; Publicado en la Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 33, Número 1; 2019
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Javier Maquirriain y Marcelo J. Merello; "Abordaje clínico del deportista con calambres musculares"; Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, Buenos Aires; Diciembre 2005
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Artículo científico
J.C. Duró Pujol; “Contracturas, calambres y agujetas" Vol. 36, Núm. 4; Departamento de Medicina (Reumatología), Universidad Autónoma de Barcelona; septiembre del 2000
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Artículo científico
Leopoldo David Montiel Guerrero; Comparación de fuerza isocinética en deportistas con y sin aplicación de kinesiotape; Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Organización Deportiva; Marzo 2019
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Artículo especializado
Martin P Schwellnus; "Causas de los Calambres Musculares Asociados al Ejercicio (EAMC): ¿Control Neuromuscular Alterado, Deshidratación o Agotamiento de Electrolitos?"; Publicado en la Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 33, Número 1; 2019
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